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viernes, 18 de enero de 2013

Falsos profetas inspirados





¿Hay en la biblia algún ejemplo de profecía no cumplida auspiciada por Jehová? Sí, se puede ver en dos lugares en la biblia en 1 Reyes 22:19-23 y 2 Crónicas 18:19-23 que leen como sigue…      

(1 Reyes 22:19-23) 19 Y él pasó a decir: “Por lo tanto, oye la palabra de Jehová: Ciertamente veo a Jehová sentado sobre su trono, y a todo el ejército de los cielos de pie junto a él, a su derecha y a su izquierda. 20 Y Jehová procedió a decir: ‘¿Quién engañará a Acab, para que suba y caiga en Ramot-galaad?’. Y este empezó a decir así, mientras que aquel decía asá. 21 Finalmente salió un espíritu y se paró delante de Jehová y dijo: ‘Yo mismo lo engañaré’. Ante esto, Jehová le dijo: ‘¿De qué manera?’. 22 A esto él dijo: ‘Saldré, y ciertamente llegaré a ser un espíritu engañoso en la boca de todos sus profetas’. De modo que él dijo: ‘Lo engañarás, y, lo que es más, saldrás ganador. Sal y hazlo así’. 23 Y ahora sucede que Jehová ha puesto un espíritu engañoso en la boca de todos estos profetas tuyos; pero Jehová mismo ha hablado calamidad tocante a ti”.      

(2 Crónicas 18:18-22) 18 Y él pasó a decir: “Por lo tanto, oigan la palabra de Jehová: Ciertamente veo a Jehová sentado sobre su trono, y a todo el ejército de los cielos de pie a su derecha y a su izquierda. 19 Y Jehová procedió a decir: ‘¿Quién engañará a Acab el rey de Israel para que suba y caiga en Ramot-galaad?’. Y hubo habla: este decía así, y aquel decía asá. 20 Finalmente salió un espíritu y se situó delante de Jehová y dijo: ‘Yo mismo lo engañaré’. Ante esto, Jehová le dijo: ‘¿De qué manera?’. 21 A esto él dijo: ‘Saldré y ciertamente llegaré a ser un espíritu engañoso en la boca de todos sus profetas’. De modo que él dijo: ‘Lo engañarás, y, lo que es más, saldrás ganador. Sal y hazlo así’. 22 Y ahora sucede que Jehová ha puesto un espíritu engañoso en la boca de estos profetas tuyos; pero Jehová mismo ha hablado calamidad tocante a ti”.

Corre un año cercano al 937 a. E.C. en que Acab, rey de Israel, se propone recuperar la ciudad de Ramot-galaad, para Israel, que a la sazón se encontraba bajo el poder de Siria. Planea con Jehosafat, hacer coalición para que, como un solo pueblo, tener más probabilidades de éxito.           

Jehosafat, dudando de que fuera lo mejor, quiso consultar a Jehová. Acab reunió a todos sus profetas, regaladores de los oídos y secundadores de su voluntad, frente a un pueblo con necesidad de creer. Todos estos, profetizaron el éxito de la contienda a favor de la coalición Israelita.       

Jehosafat, por alguna razón que no se explica, todavía tiene dudas de el verdadero respaldo divino de todos estos profetas, así que insiste en consultar a un reputado profeta, Micaya. Este es traído delante de los dos reyes y advertido de lo que los demás profetas han declarado. De modo que Micaya declara lo que el rey Acab quiere oír. Habla a favor de la coalición y anima a recuperar la ciudad. Pero ahora Acab duda. Quizá la manera, el método o el porte del profeta, delataba que algo no iba bien, puede que profetizara con prisa o desdén. Así que el rey insiste, y conmina a Micaya a decir verdad. Entonces dice todo lo contrario. Al ser preguntado por éste cambio tan extraño, Micaya responde lo citado arriba como explicación.

Si consideramos que no fue una nueva invención del profeta, sino que se trata de verdadera expresión inspirada de Dios, como así se cree por los testigos de Jehová, entonces, podemos ver que Jehová puede inducir una predicción incorrecta.     

¿A quienes induce a predecir incorrectamente?... a los profetas falsos, y al profeta verdadero le induce a seguir la corriente de todos los demás. Aunque este último, finalmente dice la verdad.           

¿Que podemos sacar en conclusión?          

Hoy como en la antigüedad, es posible que Dios haya inducido al error. ¿De quienes?, como en la antigüedad, de los profetas falsos, regaladores de oídos.

¿Quién ha actuado hoy como esos profetas falsos, dando fechas incorrectas para el cumplimiento de la venida del Fin?, ¿quienes solo quieren oír lo que ellos quieren, que el fin llega cuando ellos dicen?        

¿Quién ha estado animando a salir a predicar, como en la antigüedad se animo a subir contra Asiria, para tomar lo que algunos creen que les pertenece, que no es otra cosa que la obediencia de tanta gente crédula? Algunos como en la antigüedad, al escuchar a estos profetas, terminaran perdiendo cosas muy valiosas, como podría ser, posesiones, ilusiones de vida, proyectos... cuando no la propia vida, en aras de una falsa predicción. Quedando finalmente, en el mejor de los casos decepcionado.  

¿Demuestra éste relato, que el “Cuerpo Gobernante”, con sus continuas falsas expectativas, disfruta del apoyo de Dios?      

Como siempre, que cada uno llegue a sus propias conclusiones.