domingo, 7 de octubre de 2012

¿Qué deberíamos entender por “dar testimonio cabal”?



En salidas al ministerio del campo, en discursos, en reuniones de servicio y en el estudio del libro, se nos cita y lee el texto de Hechos 28:23 para decirnos que debemos participar al máximo en las diferentes facetas de predicación aprobadas por el cuerpo gobernante. Es decir, predicación de casa en casa, en las calles, en lugares públicos, por teléfono, en la escuela, en el trabajo y ¡no por internet!, esta última no está bien vista por la “organización” pues no se tiene contacto personal con la persona y no se le puede controlar. Es decir no se puede garantizar que sea la persona que dice ser. No se la puede invitar a ir con el publicador que le visita a las reuniones y demás actividades que puedan llevar a la plena captación del estudiante. Solo se vería bien la predicación por internet a alguien que ya se conoce previamente como un familiar y otra persona que siendo conocida no sea fácil de contactar por otro medio y tenga un apego especial por quien le está despertando el interés. Pero después de captado el interés se debe de pasar el estudio a alguien de la congregación local o territorio donde viva el estudiante.

Volviendo al tema, ¿Qué quiso decir Lucas cuando escribió que Pablo dio testimonio cabal, en hechos 28:23?

 En el prologo del libro “Testimonio cabal” del Reino de Dios. Se da a entender que se refiere a la extensión del mensaje.

*** bt pág. 2 Prólogo ***“
Oramos para que el estudio del libro de Hechos aumente nuestra confianza en que Jehová nos fortalece y sostiene con su espíritu, y nos anime aún más a seguir dando “testimonio cabal” del Reino e invitar a más personas a emprender el camino de la salvación (Hech. 28:23; 1 Tim. 4:16).
Leamos el texto cuidadosamente…

(Hechos 28:23) 23 Entonces hicieron los arreglos para un día con él, y vinieron a él en mayor número a su alojamiento. Y él les explicó el asunto, dando testimonio cabal respecto al reino de Dios y tratando de persuadirlos respecto a Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los Profetas, desde la mañana hasta el atardecer.

Resulta evidente en una lectura meticulosa de este texto que el contexto indica que Pablo estaba preso en su domicilio y encadenado a un soldado. En dichas circunstancias no le sería posible a Pablo abarcar toda manera de dar testimonio. Es razonable pensar que la palabra “cabal” se refiere entonces a la información tratada con los ancianos judíos de Roma en ese caso puntual y no a lo extenso del ministerio de Pablo.

Otro texto aplicado por el "esclavo" a la “extensión y formas de dar testimonio” y no a la información considerada es…

(Hechos 10:42) 42 También, nos ordenó que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal de que este es Aquel de quien Dios ha decretado que sea juez de vivos y de muertos.

 Y en el siguiente párrafo la aplicación del “esclavo”…

*** w11 15/12 págs. 21-22 párr. 18 Fieles de la antigüedad guiados por el espíritu de Dios ***
18 Al igual que Sansón, contamos con el apoyo del espíritu santo. Gracias a ello podemos obedecer a Jesús, quien nos mandó “que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal” (Hech. 10:42). Esta comisión abarca tareas muy diversas (Negritas resaltadas por mí), y muchos no hemos nacido con las habilidades necesarias para realizarlas. Por eso, ¡cuánto apreciamos que nos ayude el espíritu santo! Nos sentimos como el profeta Isaías, quien dijo: “El Señor Soberano Jehová mismo me ha enviado, y su espíritu” (Isa. 48:16, nota).
Aquí se ve como el “esclavo” menciona que “cabal” se refiere a las “tareas que abarca”, es decir, a los diferentes métodos y medios de predicación.
Pero, ¿Podemos ver que esa sea la intención del texto citado? ¿No es más bien que la palabra “cabal” se refiere a la calidad de prueba presentada para demostrar que Cristo era el enviado de Dios para ser juez de vivos y muertos?

Otro texto que se cita para apoyar para estimular a predicar extensamente es…

(Hechos 20:21) 21 Antes bien, di testimonio cabalmente, tanto a judíos como a griegos, acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús.
Pero una vez más podemos ver que “cabal” se refiere al mensaje “del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús”  y no a lo extenso ni a las diferentes manera de efectuar la predicación. Si bien se citan a los judíos y griegos como los destinatarios de dicho mensaje, pero es a estos a los que se les dio prueba cabal de la necesidad de arrepentirse y de poner fe en Cristo.
Si alguna enseñanza podemos deducir de estas citas bíblicas, es que al dar testimonio, debemos dar prueba cabal del porque de nuestra enseñanza y no que esta deba ser dada a cuantas más personas mejor y mediante la aplicación de todos los métodos de predicación utilizados por la “organización” de los testigos de Jehová. Quizá para apoyar esa idea se puedan utilizar otros pasajes bíblicos pero no estos. No obstante, en vista de tanta interpretación interesada, deberíamos examinar con lupa cualquier razonamiento expuesto por el “esclavo” en aplicación de 1Juan 4:1.
(1 Juan 4:1) Amados, no crean toda expresión inspirada, sino prueben las expresiones inspiradas para ver si se originan de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.
De este modo se presiona a los testigos de Jehová a ser celosos proclamadores mediante los métodos de la “organización”.
Un artículo que presenta esta forma equivocada de verter el significado de la expresión “cabal” es… *** w08 15/12 págs. 16-20 Decididos a dar testimonio cabal de las buenas nuevas *** (Ver al final de esta página)

En cuanto al “celo” que se manifiesta en la predicación de los testigos de Jehová se utiliza el ejemplo del apóstol Pablo para incitar a todo testigo a manifestar el mismo celo. Se utilizan pasajes como el de Romanos 1:14.
(Romanos 1:14) Tanto a griegos como a bárbaros, tanto a sabios como a insensatos, soy deudor:
(1 Corintios 11:1) 11 Háganse imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo.
La pregunta ahora es, ¿Por qué se sentía deudor Pablo a los griegos y los bárbaros?, ¿Debemos todos los cristianos sentir el mismo compromiso que Pablo?
Para entender bien el punto debemos examinar el momento en que Pablo fue comisionado como apóstol a las naciones, esto lo haremos leyendo Hechos

(Hechos 9:3-6; 15,16) 3 Ahora bien, al ir viajando se acercó a Damasco, cuando de repente una luz del cielo fulguró alrededor de él, 4 y él cayó a tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me estás persiguiendo?”. 5 Dijo él: “¿Quién eres, Señor?”. Él dijo: “Soy Jesús, a quien estás persiguiendo. 6 Sin embargo, levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que tienes que hacer”. […]  15 Pero el Señor le dijo: “Ponte en camino, porque este hombre me es un vaso escogido para llevar mi nombre a las naciones así como a reyes y a los hijos de Israel. 16 Porque le mostraré claramente cuántas cosas tendrá que sufrir por mi nombre”.
Siendo abogado judío como era Pablo, el podía discernir que el hecho de que Cristo se le apareciese le hacía digno de castigo por haber sido participe de la persecución y asesinato de cristianos. El castigo merecido en este caso sería el de muerte. Pero esta pena no se le aplica por motivo de la asignación que se le dará… ser “vaso escogido para llevar [el] nombre [de Cristo] a las naciones así como a reyes y a los hijos de Israel”.
¿Podemos ver ahora la razón por la que se sentía deudor a los gentiles? Era porque por ellos se le perdonó la vida. ¿Tenemos la mayoría de los testigos de la actualidad el mismo compromiso que tubo Pablo?, ¿entendemos por qué, aunque se pretenda, no todos los testigos pueden ser “clones del apóstol Pablo”?, ¿no fue el apóstol Pablo quien diferenció entre los dones del espíritu, unos como evangelizadores, otros como maestros, otros como profetas…?, ¿eran todos evangelizadores?

(Efesios 4:11, 12) 11 Y dio algunos como apóstoles, algunos como profetas, algunos como evangelizadores, algunos como pastores y maestros, 12 con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial, para la edificación del cuerpo del Cristo,
Podríamos entender que todos los cristianos predicaran hasta cierto grado o no, pero el don de evangelizador era uno bien diferenciado y por tanto estos que tuvieran el don se le distinguirían como celosos proclamadores del mensaje. No vemos que todos debamos ser como Pablo.
Como vemos es muy frecuente en la “organización” de los testigos de Jehová, verter las interpretaciones de forma muy interesada.
Como conclusión, podemos entender que a cada uno el espíritu le mueve desde el corazón a hacer lo que deba hacer. El constante aguijonamiento por parte de la “organización” para que todos seamos como Pablo no es conformen al espíritu que manifiestan las escrituras.
Es de destacar que tan desmedido interés por la predicación ha llevado a descuidar otros rasgos del ministerio cristiano como el atender a los necesitados, los huérfanos y las viudas, que eran las obras de fe que Santiago calificó como más importantes. Ni siquiera se acordó de la predicación al escribir su carta y mencionar las obras de fe.

(Santiago 1:22) 22 Sin embargo, háganse hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándose a sí mismos con razonamiento falso.

¿Qué era ser “hacedor de la palabra”?

(Santiago 1:27)  La forma de adoración que es limpia e incontaminada desde el punto de vista de nuestro Dios y Padre es esta: cuidar de los huérfanos y de las viudas en su tribulación, y mantenerse sin mancha del mundo.

(Santiago 2:5-9) 5 Escuchen, mis amados hermanos. Dios escogió a los que son pobres respecto al mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino, que él prometió a los que lo aman, ¿no es verdad? 6 Ustedes, sin embargo, han deshonrado al pobre. Los ricos los oprimen a ustedes, y los arrastran ante los tribunales, ¿no es verdad? 7 Blasfeman contra el nombre excelente por el cual ustedes fueron llamados, ¿no es verdad? 8 Por eso, si ustedes practican el llevar a cabo la ley real según la escritura: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”, hacen bastante bien. 9 Pero si continúan mostrando favoritismo, están obrando un pecado, porque son censurados por la ley como transgresores.
(Santiago 2:14-17) 14 ¿De qué provecho es, hermanos míos, que alguno diga que tiene fe, pero no tenga obras? Esa fe no puede salvarlo, ¿verdad? 15 Si un hermano o una hermana están en estado de desnudez y carecen del alimento suficiente para el día, 16 y sin embargo alguno de entre ustedes les dice: “Vayan en paz, manténganse calientes y bien alimentados”, pero ustedes no les dan las cosas necesarias para [su] cuerpo, ¿de qué provecho es? 17 Así, también, la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.
En esto podemos decir, que en organizaciones tratadas como “babilónicas” por los testigos de Jehová como la católica, hay personas que les dan una lección a los testigos de Jehová, al menos tantos que se gastan en misiones donde ayudar a los necesitados es su trabajo principal. Aunque es verdad que la élite de esta está tan corrupta como la WT. Por eso los testigos humildes debemos reconocer las buenas cualidades cristianas en aquellos que las practican estén en la congregación o religión que estén, como sin duda Dios también reconocerá.

________________________________________________________
Artículo citado:

*** w08 15/12 págs. 16-20 Decididos a dar testimonio cabal de las buenas nuevas ***
Decididos a dar testimonio cabal de las buenas nuevas
“Nos ordenó que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal.” (HECH. 10:42.)
UN OFICIAL del ejército romano convocó a sus parientes y amigos a una reunión que marcaría un hito en la relación de Dios con los seres humanos. Ese devoto hombre era Cornelio. El apóstol Pedro —quien también estaba presente— les dijo a todos que los apóstoles habían recibido la comisión de “[predicar] al pueblo y [dar] testimonio cabal” de Jesús. El testimonio de Pedro dio su fruto. Aquellos gentiles incircuncisos recibieron espíritu santo, fueron bautizados y tuvieron la oportunidad de llegar a ser reyes con Jesús en el cielo. ¡Qué extraordinarios resultados produjo la predicación del apóstol! (Hech. 10:22, 34-48.)
2 Unos dos años antes de aquella reunión, alrededor del año 34, un feroz enemigo del cristianismo pasó por una experiencia que le cambió la vida. Saulo de Tarso iba camino a Damasco cuando Jesús se le apareció y le ordenó: “Entra en la ciudad, y se te dirá lo que tienes que hacer”. Luego, Jesús le aseguró a un discípulo llamado Ananías que Saulo daría testimonio “a las naciones así como a reyes y a los hijos de Israel” (léase Hechos 9:3-6, 13-20). Al llegar a donde estaba Saulo, Ananías le dijo: “El Dios de nuestros antepasados te ha escogido [...], porque has de ser testigo [ante] todos los hombres” (Hech. 22:12-16). ¿Cuánta importancia le dio Saulo —conocido más tarde como Pablo— a su comisión de dar testimonio?
Pablo dio testimonio cabal
3 Sería interesantísimo estudiar todo lo que hizo Pablo desde entonces, pero por ahora solo hablaremos de un discurso que pronunció alrededor del año 56, y que encontramos en el capítulo 20 de Hechos. El apóstol estaba por terminar su tercer viaje misionero. Cuando desembarcó en Mileto, una ciudad portuaria del mar Egeo, mandó llamar a los ancianos de la congregación de Éfeso. Imagínese la emoción que estos sintieron al recibir el mensaje de Pablo (compárese con Proverbios 10:28). Ahora bien, tendrían que recorrer unos 50 kilómetros (30 millas) por caminos sinuosos. Sin duda, realizar aquel largo viaje implicaría sacrificios. Quizá tuvieron que cerrar sus negocios o pedir permiso a sus patrones para ausentarse del empleo. Eso es lo que hacen hoy día muchos cristianos para no perderse ni un solo día de su asamblea de distrito.
4 ¿Qué hizo Pablo en Mileto durante los tres o cuatro días que tardaron en llegar los ancianos? ¿Qué hubiera hecho usted? (Compárese con Hechos 17:16, 17.) Las palabras que Pablo les dirigió a los ancianos cuando llegaron nos ayudan a imaginar lo que estuvo haciendo mientras los esperaba. Pablo les habló de su trayectoria como misionero y en particular del ministerio que había realizado en Éfeso, la ciudad de la que ellos eran originarios (léase Hechos 20:18-21). Les recordó lo que ellos mismos habían visto: “Bien saben ustedes cómo desde el primer día que puse pie en el distrito de Asia [...] di testimonio cabalmente”(Aquí falta la segunda parte del texto). Así es, Pablo había llegado al distrito de Asia decidido a cumplir la comisión que le había dado Jesús. Veamos cómo cumplió su comisión durante su estancia en Éfeso, entre los años 52 y 55, aproximadamente. En primer lugar, se concentró en predicar a los judíos, acudiendo a los lugares donde se congregaban. Según informa Lucas, pronunció discursos y habló con persuasión “en la sinagoga”. Como los judíos “persistieron en [...] no creer”, Pablo fue a otro lugar de la ciudad en busca de otras personas a las que predicar. De ese modo pudo dar testimonio tanto a judíos como a griegos (Hech. 19:1, 8, 9).
5 Con el tiempo, algunos de los que se hicieron cristianos llegaron a ser ancianos; fueron ellos quienes se reunieron con Pablo en Mileto. Él les recordó el método que había empleado: “No me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa”. Hay quienes piensan que lo que Pablo quiso decir fue que había visitado a los hermanos en sus casas. Pero la expresión “enseñar públicamente y de casa en casa” se refiere sobre todo a la predicación a no creyentes. Esto se deduce de lo que dijo a continuación: “Di testimonio cabalmente, tanto a judíos como a griegos, acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús”. Puesto que aquellas personas debían arrepentirse y tener fe en Jesús, es evidente que no eran cristianas (Hech. 20:20, 21).
6 En un detallado comentario de las Escrituras Griegas Cristianas, un erudito dijo lo siguiente sobre Hechos 20:20: “Pablo llevaba tres años en Éfeso. Había visitado todas las casas, o por lo menos le había predicado a toda la gente (versículo 26). En este pasaje encontramos la base bíblica para la evangelización de casa en casa y en las reuniones públicas”. Sea que haya visitado cada casa de la ciudad o no, Pablo quería que los ancianos de Éfeso recordaran el testimonio que había dado y el efecto que este había producido. Lucas menciona: “Todos los que habitaban en el distrito de Asia oyeron la palabra del Señor, tanto judíos como griegos” (Hech. 19:10). ¿Realmente oyeron la palabra todos los habitantes del distrito de Asia? ¿Qué nos enseña esto sobre el testimonio que damos?
7 Muchas personas escucharon el mensaje que Pablo difundió de casa en casa y en lugares públicos. Es muy probable que después algunas de ellas se fueran de Éfeso por cuestiones de negocios, para visitar a parientes o simplemente para escapar del ajetreo de la gran ciudad, tal como mucha gente hace hoy día. Además, en aquel entonces había quienes visitaban Éfeso por negocios o por otras razones. Es posible que mientras estaban allí hayan conocido a Pablo o lo hayan escuchado predicar. ¿Qué harían al regresar a casa? Quienes aceptaran la verdad darían testimonio a otras personas, e incluso quienes no la aceptaran seguramente hablarían de lo que habían escuchado en Éfeso. De ese modo, sus parientes, vecinos o clientes habrían tenido la oportunidad de escuchar y aceptar la verdad (compárese con Marcos 5:14). ¿Qué nos enseña esto sobre el efecto que puede tener nuestra predicación?
8 Con respecto a su ministerio en Éfeso, Pablo dijo que se le había abierto “una puerta grande que conduce a la actividad” (1 Cor. 16:8, 9). ¿En qué sentido se le abrió una puerta? En el sentido de que su ministerio en Éfeso abrió la oportunidad para que el mensaje llegara a más personas. Tomemos como ejemplo las ciudades cercanas de Colosas, Hierápolis y Laodicea. ¿Cómo contribuyó Pablo a que las buenas nuevas llegaran a dichas ciudades si nunca las visitó? Pues bien, probablemente lo hizo mediante Epafras, quien procedía de esa región (Col. 2:1; 4:12, 13). Aunque la Biblia no lo dice específicamente, tal vez Epafras se hizo cristiano cuando escuchó a Pablo en Éfeso. Más tarde, cuando Epafras predicó las buenas nuevas en la región de donde era originario, probablemente lo hizo en representación de Pablo (Col. 1:7). También es probable que el mensaje haya llegado a ciudades como Filadelfia, Sardis y Tiatira en los años en que Pablo predicó en Éfeso.
9 Por consiguiente, los ancianos de Éfeso podían dar fe de este comentario de Pablo: “No hago mi alma de valor alguno como preciada para mí, con tal que termine mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, de dar testimonio cabal de las buenas nuevas de la bondad inmerecida de Dios”. Este versículo contiene las motivadoras palabras del texto del año 2009: ‘Demos testimonio cabal de las buenas nuevas’ (Hech. 20:24).
Damos testimonio cabal hoy día
10 El mandato de predicar al pueblo y dar testimonio cabal no se dio solamente a los apóstoles. Después de resucitar, Jesús dirigió estas palabras a unos quinientos discípulos que se habían reunido en Galilea: “Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado”. Este mandato también incluye a los cristianos verdaderos de nuestros días, tal como lo indican las palabras de Jesús: “¡Miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas” (Mat. 28:19, 20).
11 Los cristianos continuamos obedeciendo con entusiasmo ese mandato y nos esforzamos por “dar testimonio cabal de las buenas nuevas”. El principal método que empleamos es el que Pablo mencionó a los ancianos efesios: la predicación de casa en casa. En el libro que David Stewart, hijo, publicó en 2007 sobre las actividades misionales, se indica lo siguiente: “El práctico programa de enseñanza de los testigos de Jehová promueve la participación en actividades misionales de manera mucho más eficaz que los abstractos y teóricos [sermones pronunciados desde el púlpito]. Muchos testigos de Jehová ven su labor de difusión como una de sus actividades favoritas”. El autor añadió: “En 1999 realicé una encuesta en dos capitales de Europa del Este. Solo entre el 2 y el 4% de los entrevistados dijeron haber sido abordados por misioneros de los Santos de los Últimos Días o ‘mormones’. En cambio, más del 70% dijeron haber sido abordados por testigos de Jehová, y en muchos casos, repetidas veces”.
12 Más o menos lo mismo puede decirse de la gente de nuestro territorio. Y sin duda nosotros hemos contribuido a ello. En la predicación de casa en casa hablamos con todo tipo de personas. Algunos no nos han escuchado a pesar de que los visitamos repetidas veces. Otros nos han permitido hablarles brevemente o leerles un texto de la Biblia. En cambio, hay otras personas con las que sí hemos podido hablar más extensamente y que han respondido a nuestro mensaje. Todas esas son reacciones que encontramos al “dar testimonio cabal de las buenas nuevas”. Ahora bien, como todos sabemos, muchos de los que ahora son nuestros hermanos en un principio no mostraban interés en nuestras visitas. Pero quizás les ocurrió algo a ellos o a un ser querido, y eso los hizo responder al mensaje. Por eso, no se rinda, aunque lleve tiempo sin encontrar muchas personas receptivas. Recuerde que no todo el mundo aceptará la verdad. Lo que Dios espera de nosotros es que sigamos dando testimonio con entusiasmo y diligencia.
No siempre sabemos dónde germinará la semilla
13 Aunque Pablo ayudó a muchas personas a aceptar el cristianismo, el efecto de su predicación llegó mucho más lejos. Lo mismo sucede en nuestro caso. Todos nos esforzamos por predicar de casa en casa con regularidad y llegar al mayor número posible de personas. Hablamos de las buenas nuevas con familiares, vecinos y compañeros de trabajo y de estudios. ¿Vemos siempre de inmediato el fruto de nuestra labor? En algunos casos sí, pero en otros la semilla de la verdad podría quedar latente y tras algún tiempo echar raíces en el corazón y fructificar. Y aun si eso no ocurriera, la gente a la que predicamos podría hablar con otras personas de lo que le dijimos, de nuestras creencias o de nuestra conducta. Así es, sin darse cuenta podrían hacer que esa semilla encontrara un corazón receptivo en el cual germinar.
14 Pensemos tan solo en un caso, el de Ryan y Mandi, un matrimonio cristiano que vive en Florida (Estados Unidos). En el trabajo, Ryan le hablaba de la Biblia a uno de sus compañeros. Ese hombre, que era de origen hindú, estaba muy impresionado por la manera de vestir y de hablar de Ryan. Algunos de los asuntos que trataron fueron la resurrección y el estado de los muertos. Cierto día del mes de enero, este hombre le preguntó a su esposa, Jenny, que era católica, si sabía algo de los testigos de Jehová. Lo único que ella sabía era que predican de casa en casa, de modo que decidió buscar información en Internet. Encontró nuestro sitio electrónico, www.watchtower.org, y por unos meses estuvo leyendo en esa página la Biblia y algunos artículos que le interesaban.
15 Entonces Jenny conoció a Mandi, pues las dos eran enfermeras, y Mandi le contestó las preguntas que tenía. Poco después tuvieron lo que Jenny llama una conversación “de Adán al Armagedón”, y aceptó un estudio de la Biblia. Enseguida empezó a asistir a las reuniones. En el mes de octubre comenzó a predicar y para febrero se bautizó. Ella escribe: “Ahora que conozco la verdad, soy feliz y me siento realizada”.
16 Ryan nunca se imaginó que las conversaciones que tuvo con su compañero lograrían que otra persona conociera a Jehová. En este caso, Ryan se enteró del efecto que tuvo su esfuerzo por “dar testimonio cabal”, pero puede que en nuestro caso no sea así. Quizá hablemos con alguien en la predicación, en el empleo, en la escuela o en otro lugar, y, sin que lo sepamos, esa semilla acabe llegando a otra persona. Tal como Pablo no supo exactamente los resultados que había obtenido en “el distrito de Asia”, tal vez nunca nos enteremos de todo lo que logra nuestra predicación (léase Hechos 23:11; 28:23). ¡Qué importante es, entonces, que sigamos predicando!
17 Durante el año 2009 sigamos tomando muy en serio nuestra comisión de predicar de casa en casa y de otras maneras. Así podremos decir igual que Pablo: “No hago mi alma de valor alguno como preciada para mí, con tal que termine mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, de dar testimonio cabal de las buenas nuevas de la bondad inmerecida de Dios”.



7 comentarios:

  1. PATRICIO.
    No se nos puede comparar con el Apostol Pablo.
    En realidad el merecia la muerte por perseguir y ejecutar a los cristianos.
    Por eso el se sentia deudor. Le debia la vida a Cristo. El llego' a decir "Ay de mi si no predico", y "necesidad me esta' IMPUESTA". Y ya sabemos por quien fue' impuesta. Por el que lo comisiono' a ser apostol a las naciones, Cristo.
    Asi mismo, no estamos exentos de dar testimonio cabal a quien nos "exiga razon de la esperanza que hay" en nosotros (1Pedro 3:15).
    Pero lo que no puede ser es colaborar en esa forma tan agresiva y comercial de perseguir a la gente por las calles o de puerta en puerta.
    Saludos Alberto.

    ResponderEliminar
  2. PATRICIO.
    Eso es propio de los americanos. ¿No veis como estan ahora buscando el voto puerta por puerta como acostumbran hacer con otras campañas publicitarias?.
    Luego nos embalan diciendo que hay que buscar a los merecedores con la escusa de la histeria del fin.
    En la Biblia no se dice que faltando poco para el fin, hubiera que buscar a la gente de casa en casa. Solo dice que se predicaria el evangelio del Reino y que el conocimiento se haria abundante.
    Ya juzgara' Dios a las personas sobre la base de su conocimiento o su ignorancia. Como ya sabemos el conocimiento verdadero no aplicado es pecado, y la ignorancia mal dirigida no lo es.
    Tambien es un rollo eso de que, "que bien que no ha venido el fin todavia, pues muchos no nos habriamos enterado de la voluntad de Dios para salvarnos..".
    Siempre esta naciendo gente nueva, y siempre habra' merecedores en potencia receptivos al mensaje correcto de la Biblia.
    La Watchtower conocida mundialmente por empujar a sus adeptos a ir tocando las puertas, critican a sus apostatas de no querer predicar. Pero eso es falso.
    Lo que no estamos dispuestos es a predicar mentiras , ni a convertirlo en un negocio comercial piramidal, ni aun con la escusa de que Cristo esta en la cuspide de tal piramide.
    ¿Que seria de la Watchtower si se predicara solo con la Biblia en la mano?. ¿Que seria de sus ganancias editoriales?. Ninguna de estas tenian los apostoles y su obra consiguio' notable expansion. Y ¿sabeis por que'?. Porque SI contaban con el apoyo divino. Un apoyo que no tendra' esta secta nunca.
    Saludos a todos los que no se resignaron a contemplar mas verdad que la que ofrecia la WT y comenzaron a buscar el buen camino, la buena porcion.

    ResponderEliminar
  3. TheExaminator1.
    Gran artículo hermano. Ha sido un costumbre inicua esta de sacar de contexto los textos para usarlos de amalgama de doctrinas de hombres, esta forma de proceder de la Wachtower ha sido desde los inicios. Pero quienes fuimos miembros sabemos lo poco o nada se preocupa un TDJ por CONFIRMAR la enseñanza. Esa es nuestra tarea hoy seguir haciendo estos trabajos para abrir ojos y abrir mentes de mas hnos TDJ. Gracias y Dios le siga bendiciendo.

    ResponderEliminar
  4. Testigo decepcionado
    Es increible pero el libro de la WT que trata sobre Hechos de los Apostoles
    remacha una y otra vez sobre la predicacion es hipnotico.
    Vez tras vez, vez tras vez, predicar, predicar, predicar.
    Creo que cualquier persona que no este lo bastante adoctrinada
    tira el libro a la basura antes de terminarlo.
    Casi no tiene otro tema, sacrificio, sacrificio, dejar todo atras
    solo importa el lider y su mision, el adepto no cuenta para nada.
    Salvo para servir como esclavo a la WT y ayudar a su crecimiento.
    Despojados de todo estimulo placentero y enviados a predicar
    y colocar revistas que nadie quiere, los pobres testigos
    reciben insultos y desprecios, su vida laboral da lastima.
    en muchos casos son inadaptados sociales.
    Coco yo creo esto
    Los sacrificios que hacian los israelitas, señalaban al sacrificio
    mayor, el de Cristo, ellos tenian que hacer constantes sacrificios
    una y otra vez puesto que esos sacrificios solo eran una sombra
    de las cosas por venir.
    EL, Cristo se sacrifico por todos y cumplio la ley.
    Decirle a los testigos que tienen que seguir haciendo sacrificios
    constantes de sus vidas es una doctrina judaizante
    porque trata el sacrificio de Cristo como incompleto
    como uno que hay que "engordar" una y otra vez con nuestro propio
    sacrificio, porque sino no nos servira de nada.
    Bueno hay mas para hablar sobre eso, pero no tengo tan buena redaccion
    como tu.
    Quizas seria bueno analizar este tema

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias, testigo decepcionado,
    pensaré en ello.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Las lecturas imparciales dan resultados imparciales y más acertados . Muy buen trabajo Coco y mi agradecimiento por tu esfuerzo.

    ResponderEliminar